Capturar lo efímero – Łukasz Skwiot prueba las Pulse Pro X
La serie Pulse Pro X ofrece cabezales de gran rendimiento, reciclado rápido y duraciones de destello extremadamente cortas. Łukasz Skwiot y Angelika Wiatr los probaron en la práctica creando una sesión deportiva muy dinámica junto con un club de Taekwon-do.

La serie Pulse Pro X ofrece cabezales de gran rendimiento, reciclado rápido y duraciones de destello extremadamente cortas. Łukasz Skwiot y Angelika Wiatr los probaron para nosotros en la práctica. Junto con un club amigo de Taekwon-do decidimos ir un paso más allá y crear una sesión que mostrara potencia y dinamismo.

##### ¿Qué buscábamos?
¡El efecto “WOW”! Angelika Wiatr y yo hacemos juntos sesiones deportivas. Esta vez queríamos crear algo que no hubiéramos visto antes. Con un club amigo de Taekwon-do, arte marcial coreano, decidimos ir más allá. Las posturas clásicas de combate pueden resultar espectaculares para quienes conocen este deporte, pero no muestran realmente en qué consiste. Por eso creamos una sesión capaz de enseñar la potencia y la dinámica de las patadas y los golpes.
##### ¿Cómo?
Con una Olympus E-M1 Mark II, que cuenta con un excelente modo de ráfaga y un autofocus muy rápido. Sin embargo, el elemento decisivo fue la iluminación. Buscaba flashes con dos características: una duración extremadamente corta del destello y un modo de ráfaga muy eficiente. Queríamos congelar por completo cada gota de agua y capturar el instante de máxima salpicadura.

Los flashes de estudio estándar ofrecen duraciones cercanas a 1/500–1/1000 s. Las Quadralite Pulse Pro X alcanzan un extraordinario 1/35086 s en la versión de 400 Ws y 1/28984 s en el modelo de 600 Ws. Además pueden disparar hasta 10 veces por segundo, por lo que complementaron perfectamente a la Olympus E-M1 II. Los fotogramas negros provocados por un flash que no llega a dispararse quedan atrás.

##### ¿Mi elección?
El esquema de iluminación era bastante sencillo y constaba de tres Quadralite Pulse Pro X. La luz principal era una unidad de 600 Ws. Las otras dos, de 600 y 400 Ws, actuaban como contraluz para iluminar desde atrás cada gota de agua. ¿Y los modificadores? Elegí reflectores para obtener una luz dura y contrastada sin perder demasiada potencia. En la luz principal utilicé un gran reflector plateado de 45 cm y en las otras dos reflectores de 18 cm.

Una gran ventaja de estas luces es el receptor Navigator X integrado. Gracias a él podía modificar a distancia y de forma dinámica la potencia de cada unidad. Esto agiliza muchísimo el trabajo y además evita tropezar con cables por el suelo (quien haya intentado engañar a la gravedad sabrá de qué hablo ;-).
##### ¿Problemas?
El mayor problema fue… el agua. ¡Las salpicaduras eran enormes! No hay forma de controlarlas y el nivel de agua en el estudio fue subiendo hasta alcanzar una situación de alarma. Los plásticos protectores, fregonas y cubos salvaron la situación. Tuvimos que trabajar bastante para mantener todo bajo control. No queríamos arriesgarnos a que el agua fría llegara a un tubo de flash caliente. Cada Pulse Pro X cuenta con protección para el tubo, pero en la luz principal, directamente en la línea de fuego –o de agua– añadimos un fino difusor textil. También evitamos a toda costa el contacto de los cables con el agua: ¡seguridad ante todo!

##### ¿El resultado?
¡Juzgad vosotros mismos! Conseguimos gotas de agua perfectamente congeladas gracias a unos flashes rapidísimos y a la duración ultracorta del destello. Diez disparos por segundo, parámetros constantes de temperatura de color y potencia durante ráfagas repetidas y una refrigeración muy eficaz sin sobrecalentamiento son las ventajas principales que hacen de las Quadralite Pulse Pro X unas compañeras ideales para fotografía deportiva en estudio.
P. D. Nadie resultó herido durante la sesión ?




Texto y fotografías: Łukasz Skwiot, Angelika Wiatr
